Seguramente más de una mente despierta se preguntará sin lugar a dudas que por qué los papeles de salamanca se llaman así si estan en cataluña, y que qué corcholis hago yo despierto a estas horas, escribiendo absurdos con una mano mientras con la otra sujeto una caipirinha bien fresquita. Bien, seguramente para la primera cuestión nadie conozca la respuesta; pero no desesperéis, la segunda es de fácil contestación.