...demasiada calma. O al menos eso es lo que dicen. Si bien días atrás tenía días coléricos y llenos de furia, ahora disfruto de las maravillas del bajón (irónicamente hablando, claro).
No logro encontrar en mi vida dos días seguidos sin incidentes, el placer de la rutina. Los cimientos de la cotidianidad se resquebrajan en mis horas y vivo aventuras de las que nunca se si voy a salir bien parado. ¿Tanto cuesta conseguir una estabilidad? Es lo único que pido, y necesito un apoyo para lograrlo...
Parece que aún tengo mucho que aprender de aquél que inventó aquella célebre e ingeniosa frase: "si el mundo te da la espalda, tócale el culo".